Nunca dije que sí (Nelson Ricardo Téllez Rodríguez)

Cuando terminó, algo caliente rodaba por mis muslos y tenía dos dientes menos que se fueron enredados en el cañón de su pistola.  Nunca dije que “Sí”, se sabe, nunca quise que eso fuera de esa manera, pero la guerra es la guerra y no estaba lejos sino en el patio de mi casa en donde yacían, en pedazos, los cuerpos de mis padres. Lo peor es que al que le decían Jefe había sido el primero y los demás reían a su lado mientras esperaban como buitres. Yo tenía 16 años y unas ganas locas de saber, de leer, de aprender. Ellos fueron seis y sé que habría recordado sus rostros toda la vida si la memoria fuera posible, pero ya no y por eso también los he olvidado.  Cuando llegó el último, desde abajo le miré y solo vi su mentón afilado mientras mis rodillas apoyadas en el piso temblaban y en mi boca algo se movía como un badajo. Ahora, ya no puedo hablar porque apreté con rabia mi mandíbula. Algo suyo que tenía en mi garganta se quedó allí para siempre y la sangre corrió, desde mis labios primero y después desde mi cuello.  Los metales son fríos, es lo que siento en el momento postrero. La tierra cubre mis restos y en mi tumba ni siquiera hay un nombre.

Categorías



Cada lunes publicaremos la lista de los relatos más votados en la web y en redes sociales.

El número de votos conseguido solo será visible al final del Certamen.

Deja un comentario