Como pan tostado (María del Pino Fuentes de Armas)

Hay días en los que uno siente que no puede más, que el mundo se nos deshace en migajas, igual que un trozo de pan muy tostado. Hoy es uno de ellos, y si escucho mi corazón, mi piel y mis huesos, descubro que mi océano interior está a punto de vaciarse a través de unos párpados cansados. Estoy herida de muerte, no soporto la soledad y el abandono, te extraño.
Me entrego a la anarquía de estar viva aunque me muero un poco cada vez que respiro tu ausencia, producto de ese orden impuesto con el que no siempre se comulga. Quisiera poner a cero los relojes de mi historia y volver a empezar, cruzar las fronteras que han marcado tantos minutos rendidos, rompiendo la línea argumental de una vida que ya no es vida. No quiero tener memoria y mucho menos cuando esta es hambrienta y traumática, cuando me espera agazapada en cualquier oquedad persiguiendo ser continua e infinita, en lugar de intermitente, como procede.
Hablo desde las entrañas, confieso mis pecados, juro lealtad a un amor imposible, por encima de lo correcto y lo incorrecto, del bien y del mal, de lo inmoral y lo moral, entregándome al desorden del pensamiento, rompiendo con la inercia de la senda infinita y recta. En mi locura

Categorías



Cada lunes publicaremos la lista de los relatos más votados en la web y en redes sociales.

El número de votos conseguido solo será visible al final del Certamen.

Deja un comentario