El Prisionero (Iñigo Montoya Villarreal)

-Este pobre andrajo que veis como mi cuerpo, no soy yo realmente, nunca concebí tener un primitivo e inútil cuerpo físico tal como ustedes, miserables “homo sapiens”;…yazco aquí, embutido en un cuerpo físico sintético, fabricado especialmente, para prisioneros como yo, en algún sórdido laboratorio y sometido con todo rigor por este cepo electrónico,…- continuó su relato, tras una pausa,-…Por mi antigua soberbia y autosuficiencia desmesurada, fui capturado, en una escaramuza combatiendo a la Flota Real de tu mundo, la cuál, por muy poderosa y connotada como invencible, que fuese, no era más que un montón de juguetes inútiles, y frágiles, volando en  pedazos, ante el potencial casi infinito de mis postulados,asi me divertía haciendo estragos en ella y aniquilando sin piedad a los invasores de tu mundo, que insolentemente, incursionaban en mi universo propio;…la destrucción fue inmensa, hasta que comencé a aburrirme de destruirlos a mansalva;…como veis,fue un descuido imperdonable.
El custodio Arien, lo miraba, sin ninguna compasión, ya había sido advertido del potencial peligro del prisionero, pero la cháchara sorprendente del curioso prisionero,…le seducía irremediablemente.

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