Rouge et vert (Francisco Carpio)

Todos los días, al atardecer, B. se acercaba a esa misma casa. Reptando a través de las olas verdes y amarillas del trigal, con su vestido -rojizo como una mancha de sangre aún fresca- la observaba durante horas. Jamás descubriría que a su vez esa casa, en la lejanía del atardecer, también la observaba -como una gota ensangrentada- sobre la piel vegetal de un campo de trigo.

Categorías



Cada lunes publicaremos la lista de los relatos más votados en la web y en redes sociales.

El número de votos conseguido solo será visible al final del Certamen.

Deja un comentario