Hay viajes imposibles (Xoán Francisco Pérez Argibay)

¿Recuerdas el día que me dijiste que no querías morirte sin ver la sierra de las aldeas de pizarra? Ese día empezamos a vivir donde los prados poblados de castaños nacían en la niebla mágica del otoño, el silencio de las minas romanas hablaba de los ríos que hacían de regazo de las cumbres más elevadas. Si escuchábamos atentamente podíamos oír las palabras de los contadores de cuentos.

Anhelamos aquel lugar desde el que puede soñarse el paraíso, en el que los colores de los árboles pintan de marrón el cálido olor de las castañas asadas y hablan con ayuda de la luz de la miel fresca, donde las antiguas minas guardan el secreto de recetas escondidas en los calendarios.

Si no fuera por el silencio que se interpuso entre tus pupilas y las miserias que esculpimos…, si no fuera por las lágrimas que aprendieron a vestirse de luto los domingos y no dejan en paz a tu sombra…, si no fuera por la locura que se adueñó de mis pasos y me enterró en tu desierto…

Desvestí una foto de tus ojos e hice las paces con mis miedos. Busqué tras la sed algo de aire entre los escombros y fui a tu encuentro.

Ya casi caminábamos. Estábamos decididos. Pero no estabas sola.

Categorías



Cada lunes publicaremos la lista de los relatos más votados en la web y en redes sociales.

El número de votos conseguido solo será visible al final del Certamen.

Deja un comentario